Morante, Talavante y Rufo desatan una tarde grande de Cuvillo en Palencia

Morante, Talavante y Rufo desatan una tarde grande de Cuvillo en Palencia

La tarde tomó altura desde el arranque, aunque antes hubo devolución del primero, un toro de Núñez del Cuvillo blando de remos. El sobrero, también del hierro titular, cambió por completo el aire del festejo. Morante de la Puebla lo recibió con verónicas de gusto y después construyó una faena de temple, cadencia y hondura. El inicio por alto tuvo sabor, y la primera tanda por la derecha marcó ya el pulso de una obra de torería cara. También al natural encontró clase, aunque la embestida fue perdiendo continuidad en los finales. Aun así, Morante volvió a levantar el tono sobre la diestra, con muletazos de largo recorrido y un redondo final de enorme expresión. La estocada, entera y fulminante, puso en sus manos las dos orejas, mientras el toro fue aplaudido en el arrastre. En el cuarto, de menor calidad y menos transmisión, volvió a dejar su sello con unas chicuelinas de mucho ajuste y una faena de insistencia y mérito. Otra oreja tras la estocada.

Alejandro Talavante vivió una tarde de plena conexión con los tendidos. Al segundo lo saludó con personalidad, capote a la espalda, y después levantó una faena de calidad y entrega sobre la base del toreo al natural. Ahí surgió lo más profundo, lento y reunido de su primera actuación. El extremeño mezcló inspiración y arrebato: un desdén mirando al público encendió la plaza, y el final, con circulares, cambiado por la espalda, desplante y bernadinas muy ajustadas, terminó por desatar la locura. La estocada fue perfecta, sin puntilla, y hubo una petición fortísima de rabo entre gritos de “¡Torero, torero!”. Paseó dos orejas y el toro fue ovacionado. En el quinto volvió a tocar pelo con fuerza. Comenzó con dos series muy importantes por la derecha, midió con inteligencia la menor humillación del toro por el izquierdo y, cuando regresó a la diestra, la faena se puso a hervir. Hubo inspiración en redondo, quietud en las manoletinas y un cambio de mano de mucha ligazón. Nueva estocada y otras dos orejas.

Tomás Rufo no quiso quedarse atrás y salió con una ambición desbordante. Al tercero lo recibió con verónicas, chicuelinas y un farol de rodillas, antes de firmar un quite por saltilleras que tuvo mucho eco por la codicia con la que embistió el toro. La faena empezó de rodillas, con derechazos ligados, y después ganó cuerpo cuando el toledano dio distancia y mandó sobre la diestra con poder. Al natural bajó la mano y encontró una embestida de mucha respuesta, hasta el punto de que surgió una petición de indulto cuando montó la espada. Rufo no cortó la emoción: prolongó la faena, volvió a torear de rodillas y acabó entrando a matar en los medios. La estocada cayó baja, pero las dos orejas fueron concedidas y el toro fue premiado con la vuelta al ruedo. En el sexto, tras desmonterarse Fernando Sánchez y Sergio Blasco en banderillas, el toro tuvo menos fondo y pronto empezó a orientarse. Rufo lo sostuvo primero en la boca de riego, lo llevó lo más toreado posible y, cuando el animal se rajó, apostó por un arrimón final con cambiados por la espalda que volvió a meter al público en la faena. Estocada y otras dos orejas.

LA RESEÑA


Plaza de toros de ‘Los Campos Góticos‘, Palencia (España) || Tercera de la Feria de San Antolín 2026

Entrada: Casi plaza llena

Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo (1ºBis),

  • MORANTE DE LA PUEBLA : Dos orejas y Oreja.
  • ALEJANDRO TALAVANTE : Dos orejas con petición de rabo y Dos orejas
  • TOMÁS RUFO: Dos orejas y Dos orejas;

Incidencias: Se desmonteraron Fernando Sánchez y Sergio Blasco tras banderillear al sexto