Diego Mateos puso nombre propio a la novillada de Adelaida Rodríguez en Salamanca. El joven charro, todavía con escaso bagaje, cortó una oreja al tercero y volvió a provocar una fuerte petición en el sexto, dejando una dimensión cargada de personalidad, torería y ambición. Mario Vilau se mostró muy por encima de un lote de pocas posibilidades, mientras Pedro Andrés sostuvo su tarde desde la entrega.
La novillada comenzó accidentada. El primer titular se partió un pitón contra el burladero después de que Pedro Andrés lo recibiera a portagayola y fue sustituido por un sobrero del mismo hierro. El vitoriano volvió a esperarlo en chiqueros y construyó después una faena marcada por la disposición, sufriendo incluso una voltereta sin aparentes consecuencias. Los aceros limitaron el balance a una ovación. Tampoco encontró demasiada materia en el cuarto, falto de raza y castigado además durante la lidia. Andrés insistió en un largo trasteo brindado a su peón Herminio Jiménez Chaca y volvió a ser ovacionado tras aviso.
Mario Vilau tampoco tuvo suerte con su lote. Recibió de rodillas al segundo y brindó a Antonio Barrera, «de barcelonés a barcelonés», una faena en la que tuvo que poner prácticamente todo frente a un novillo rajado y a la defensiva. Estuvo por encima de su oponente y saludó una ovación. Todavía mayor fue su apuesta ante el quinto, al que esperó a portagayola. Vilau volvió a enseñar autoridad, mando y una entrega absoluta, pero la escasa condición del animal impidió que la faena terminara de romper. Otra ovación con saludos reconoció su actuación.
La tarde encontró su mayor argumento con Diego Mateos. Se fue a portagayola ante el tercero y, ya con la muleta, abrió la faena doblándose por bajo con torería. El salmantino sorprendió por la naturalidad de sus formas pese a su corta experiencia, dejando muletazos templados y una actuación de personalidad y verdad. Una estocada puso en sus manos la primera y única oreja concedida de la tarde.
Mateos volvió a jugarse la apuesta en el sexto. Otra portagayola precedió a un saludo a la verónica de mucho gusto, con el compás abierto, y con la muleta confirmó las sensaciones anteriores: presentación de los engaños con verdad, torería y una disposición constante para ir hacia delante. La estocada desató una fuerte petición de oreja que el palco decidió no atender, cerrando así una tarde en la que Diego Mateos dejó la impresión más rotunda de la novillada.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Salamanca – Novillada con picadores || Cuarta de la Feria de la Virgen de la Vega
Entrada: Media plaza
Se lidian novillos de Adelaida Rodríguez, novillada exigente, de opciones medidas y escaso lucimiento
- PEDRO ANDRÉS : Ovación y ovación tras aviso;
- MARIO VILAU : Ovación y ovación;
- DIEGO MATEOS : Oreja y vuelta al ruedo tras petición;




