El Senado impulsa la protección del toro bravo y un plan de turismo internacional mientras reprocha la gestión de Urtasun

El Senado impulsa la protección del toro bravo y un plan de turismo internacional mientras reprocha la gestión de Urtasun

La Comisión de Cultura del Senado ha aprobado una moción presentada por VOX destinada a reforzar la protección del toro de lidia y a impulsar un Plan Nacional e Internacional de Turismo del Toro Bravo, en una iniciativa que incluye además la reprobación del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, por su gestión en relación con la tauromaquia.

El texto aprobado pone el foco en la conservación del toro bravo mediante programas de custodia genética y el mantenimiento de un censo mínimo que garantice la continuidad y biodiversidad de la raza. Asimismo, se reclama asegurar las ayudas de la PAC para el sector y reconocer la cría del toro bravo como actividad agraria a todos los efectos.

Otro de los puntos destacados es la propuesta de adaptar la normativa de bienestar animal a las particularidades del toro de lidia, respetando su manejo tradicional tanto en el campo como en los festejos.

En el plano económico y estructural, la moción plantea la revisión de los reconocimientos veterinarios en plazas de toros para reforzar la seguridad, así como garantizar la libre competencia entre ganaderías. También se propone aplicar un IVA reducido del 10% a la venta del toro bravo, al considerarlo parte del espectáculo cultural.

El proyecto va más allá del ámbito estrictamente taurino al incluir la creación de un plan turístico internacional centrado en el toro bravo, con visitas a ganaderías y dinamización del medio rural. A ello se suma la propuesta de introducir contenidos educativos sobre el toro en la enseñanza obligatoria y campañas institucionales de difusión de su valor cultural y medioambiental, además de promover la carne de toro bravo como producto gastronómico diferenciado.

Durante la sesión, el senador de VOX, Fernando Carbonell, defendió la iniciativa subrayando el papel del toro bravo como elemento cultural y vertebrador del mundo rural, al que definió como “una obligación de Estado por su simbolismo y su realidad”.