El alumno de la Escuela Taurina de Guadalajara, Pedro de la Hermosa, se proclamó triunfador de la novillada celebrada en Linares tras una actuación de gran entrega, valor y personalidad que le valió el corte de dos orejas.
El joven novillero se enfrentó a un ejemplar de Martín Lorca, serio, fuerte y con mucho volumen, que exigió firmeza desde el primer momento. Pedro dejó clara su disposición con un espectacular inicio de faena de rodillas en los medios, gesto con el que conectó de inmediato con los tendidos.
A partir de ahí, la faena fue creciendo poco a poco. De menos a más, el alumno de Guadalajara fue imponiendo su concepto, ganando terreno y confianza ante un novillo de notable exigencia. Su labor estuvo marcada por la entrega, la determinación y una actitud muy asentada, sin renunciar nunca a mandar sobre las embestidas del animal.
El tramo final elevó la intensidad de la actuación, especialmente con unas emocionantes manoletinas de rodillas que pusieron al público en pie. Después, un rotundo espadazo terminó de desatar la petición de los máximos trofeos.
La presidencia concedió dos orejas, aunque el público solicitó con fuerza el rabo para premiar una actuación completa y de mucho compromiso.
Con este triunfo en Linares, Pedro de la Hermosa confirma la gran proyección que viene mostrando dentro de la Escuela Taurina de Guadalajara y suma una tarde importante en su camino de formación.

