Octavio García “El Payo” abrió la tarde ante ‘Tostadito’, un toro de Adolfo Martín con fijeza, humillación y buen ritmo. El mexicano lo recibió abriéndole caminos con el capote y después, ya con la muleta, supo llevarlo hacia adelante y con la mano baja para aprovechar su repetición. La faena tuvo temple, firmeza y momentos de notable trazo, aunque la estocada tendida y el descabello redujeron el premio a una oreja. En el cuarto volvió a tirar de paciencia y pulso ante un toro de evolución más compleja, reservado, áspero y sin ritmo. A base de insistencia por el pitón derecho, logró ligar muletazos de mérito y, tras una estocada entera de rápido efecto, paseó dos orejas.
David Galván firmó una tarde de mucha capacidad. Al segundo, ‘Aviador’, lo recibió con personalidad, meciéndolo con el capote y dándole sitio. El toro tuvo poder medido, miradas inciertas y tendencia a quedarse corto, pero el torero de San Fernando lo fue descifrando con oficio y temple, primero por la derecha y después al natural, hasta imponerse a sus complejidades. La estocada efectiva puso en sus manos dos orejas. Más difícil fue el quinto, ‘Mulinero’, que tendía a salir suelto y obligó al gaditano a buscar los terrenos que el toro pedía. Galván se expuso, tiró de técnica y dejó una labor de mucho mérito que caló en los tendidos, aunque el palco no atendió la petición de oreja. Dio una vuelta al ruedo.
También salió a hombros Daniel Crespo, que cortó una oreja de cada toro de su lote. Ante ‘Baratero’, tercero de la tarde, se encontró con un animal repetidor, humillado y fijo, al que cuajó sobre todo por el pitón derecho en una faena ligada, vertical y bien administrada. Al natural exigió más colocación y temple, pero Crespo terminó encauzando la embestida con largura y mando. La estocada, de rápido efecto, le valió una oreja. En el sexto volvió a responder con decisión ante un toro de embestida más alegre, noble y profunda. Lo recibió con buen saludo a la verónica y, sin probaturas, se fue directamente a la diestra para construir una labor de notable limpieza y firmeza. Una estocada entera le puso en la mano otra oreja y aseguró su salida a hombros.
La tarde tuvo la virtud de crecer sobre la exigencia. La corrida de Adolfo Martín no fue sencilla ni uniforme, pero ofreció materia suficiente para que la terna respondiera con oficio, valor y determinación. El Payo puso la madurez, David Galván la capacidad técnica y la exposición, y Daniel Crespo la firmeza de quien supo rematar una tarde importante.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Ubrique (Cádiz) || Corrida de Toros
Se lidiaron toros de Adolfo Martín, seria y exigente corrida, de juego desigual, con toros de distinta condición y opciones aprovechadas por una terna que terminó abriendo la Puerta Grande
- EL PAYO : Oreja y Dos orejas;
- DAVID GALVÁN : Dos orejas y Vuelta al ruedo;
- DANIEL CRESPO : Oreja y Oreja;

