La tarde tuvo un marcado acento de espectáculo desde los primeros compases, con los tres matadores compartiendo varios tercios de banderillas que conectaron con fuerza con los tendidos. Antonio Ferrera abrió plaza de rodillas en tablas, con una larga cambiada, y después dejó un recibo vistoso por verónicas y chicuelinas, rematado con una serpentina. El toro de Pallarés, noble y con movilidad, permitió al extremeño desarrollar una faena templada, ligada y de buen embroque. Lo mejor llegó en redondo y después al natural, donde apareció un Ferrera inspirado y abandonado. Tras pinchazo y estocada, cortó dos orejas.
Volvió a formar un lío en el cuarto, un toro con muchas teclas y nada sencillo. Tras un vistoso tercio de banderillas, comenzó la faena por alto, apoyado en tablas, y construyó una obra muy personal, fuera de los moldes habituales, con inspiración, desplantes y provocación a los tendidos. Por la derecha encontró los momentos de mayor continuidad y al natural dejó también su sello. Otro pinchazo y estocada no impidieron que paseara dos orejas más.
El Fandi tuvo primero que tirar de oficio ante un segundo tecloso, que se quedó corto y le impidió lucirse de salida. Tras otro espectacular tercio de banderillas junto a sus compañeros, el granadino sometió al toro, le tapó sus defectos y le tragó mucho, especialmente por el pitón derecho, por donde llegaron los pasajes de mayor ligazón. Cerró con una vistosa tanda de molinetes y una estocada que puso en sus manos dos orejas.
La apoteosis llegó en el quinto, ‘Regidor’, un gran toro de Pallarés al que se le pidió con fuerza el indulto y que finalmente fue premiado con la vuelta al ruedo. El Fandi lo cuajó en todos los tercios: lo recibió con soltura de capa, lo llevó al caballo por chicuelinas al paso y puso hasta cuatro pares de banderillas ante un público entregado. Con la muleta, el toro fue a más y el granadino lo toreó con profundidad, especialmente al natural, por donde surgieron tandas largas, obligadas, con mano baja, ritmo y humillación. La presidenta no concedió el indulto, pero una gran estocada cerró una obra de máximos trofeos: dos orejas y rabo.
Jesús Enrique Colombo también completó una tarde de pleno. Al tercero, más deslucido, sin recorrido y con tendencia a salirse de los engaños, lo recibió con soltura a la verónica y volvió a brillar en banderillas junto a sus compañeros. Con la muleta tiró de voluntad, adornos y capacidad para llegar al tendido ante un toro a la defensiva. Una gran estocada le valió dos orejas. En el sexto, otro toro complicado, volvió a ponerlo todo desde el capote, con larga cambiada de rodillas, verónicas y chicuelinas hasta los medios. Después clavó cuatro pares de banderillas muy jaleados y construyó una faena trabajada, poderosa por el derecho, antes de cerrar con manoletinas de rodillas y otra estocada rotunda. Paseó otras dos orejas.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) || Feria de la Virgen de la Sierra 2026
Se lidiaron toros de Pallarés, bien presentados y de juego variado. Destacó el bravo quinto de nombre “Regidor” que fue premiado con la vuelta al ruedo
- ANTONIO FERRERA : Dos orejas y Dos orejas
- DAVID FANDILA ‘EL FANDI’ : Dos orejas y Dos orejas y rabo
- J.E. COLOMBO : Dos orejas y Dos orejas;
Incidencias: Ferrera abandonó la plaza de toros a la muerte del cuarto de la tarde para cumplimentar un doble compromiso en la noche de hoy.

