Dos orejas
Oreja tras aviso
Oreja tras aviso

Morante de la Puebla fue el gran protagonista de la tarde en Albacete al cortar dos orejas de ley al cuarto, en una faena de enorme categoría. Paco Ureña y Borja Jiménez pasearon una oreja cada uno en una corrida de Domingo Hernández de juego desigual y presentación discutible por momentos.
Morante ya había dejado detalles de enorme gusto con el primero, Preferido, al que recibió con cuatro verónicas de ensueño. La faena tuvo aroma y buenos momentos por ambos pitones, especialmente sobre la diestra, pero la espada dejó todo en ovación con saludos.
La obra grande llegó con Chulo, cuarto de la tarde. El toro fue complicado de salida, pero el sevillano lo fue metiendo poco a poco en la faena hasta terminar cuajándolo. Hubo derechazos de enorme profundidad y naturales de gran belleza.
No sonó la música, pero los olés acompañaron una faena de auténtica inspiración. Una estocada en todo lo alto puso en sus manos dos orejas.
Paco Ureña fue ovacionado con el segundo, Enredado, ante el que dejó una faena ligada pero sin terminar de alcanzar gran profundidad.
Con el quinto, Veneciano, mostró mayor firmeza. Lo toreó largo sobre la diestra y ligó series de buen tono antes de cerrar con sus habituales alardes. Un bajonazo recibiendo dejó el premio en una oreja tras aviso.
Borja Jiménez puso todo frente al tercero, Mediterráneo, un toro muy tecloso que nunca terminó de entregarse. El de Espartinas extrajo muletazos de mérito y un gran pase de pecho, pero la presidencia no atendió la petición y dio la vuelta al ruedo por su cuenta.
Con el sexto, Algodonero, Borja firmó una labor más redonda. Hubo firmeza, profundidad y varias tandas de notable gusto, especialmente sobre la mano derecha. Una estocada algo desprendida fue suficiente para cortar una oreja tras aviso.

