Oreja tras aviso
Oreja
Oreja

Corrida muy interesante de Victorino Martín, con tres toros de auténtica lámina —primero, segundo y sexto— que ofrecieron un juego muy variado e interesante. Grata labor de Luque ante un lote con el que se entendió a la perfección. Aarón Palacio gustó y mucho en su primera actuación en el coso vallisoletano, mientras que Escribano tuvo que lidiar el lote más áspero de la corrida.
Comenzó la última corrida de a pie del abono vallisoletano con una ovación en los tendidos por la buena presencia de ‘Planeador’, de Victorino Martín. Apenas pudo lancearlo de capa Manuel Escribano. Como acostumbra, puso sus tres correspondientes pares de rehiletes.
La faena resultó ser de mucho interés y emoción para el público, ya que el animal mostraba un áspero carácter. No puso las cosas fáciles, colándose entre la muleta de Escribano siempre que podía. Rascó el de Gerena una meritoria tanda con la mano derecha. Estocada desprendida pero efectiva. Ovación.
Bajando la mano desde el tercio hasta los medios recibió Daniel Luque al primero de su lote. Hasta dos veces acudió al caballo de Javier García, metiendo bien los riñones.
Planteó Luque una faena plausible, midiendo su labor en cada tanda ante el encastado oponente que tenía enfrente. Se llegó a gustar en la última tanda al natural. Estocada algo desprendida aunque con muerte —el toro se la tragó y tardó en caer—. Oreja tras aviso.
Intenso el recibo a la verónica de Aarón Palacio al primer Victorino de su carrera. Dejó varias verónicas de gran gusto a su oponente, que metía muy bien la cara por el pitón derecho. Saludó tras parear Juan Sierra.
Brindó al público. Anduvo muy seguro de sí mismo durante toda la faena, muy cadencioso al natural y con bellos pasajes también por el derecho. Estocada algo delantera. Oreja.
A porta gayola recibió Manuel Escribano al cuarto de la tarde. Tras ello, dejó un buen ramillete de verónicas. Como de costumbre, volvió a coger los palos para dejar otro surtido tercio de banderillas.
El toro se orientó rápido con la muleta, cosa que complicaba la labor de Escribano. Decidió abreviar con un macheteo y lo pasaportó con una estocada y un golpe de verduguillo. Ovación.
Hizo quinto el toro con menos trapío de la corrida, con el que Luque, tras brindar al público, ejecutó una faena de mucho temple y poder. Faena sobre todo de media altura, sin excesos.
Pinchazo atravesado que precisó de un golpe de verduguillo. Oreja.
No quiso aliviarse Aarón Palacio con el sexto de la tarde, al que paró con una larga cambiada cercano a tablas. Después, se lo llevó hasta los medios tirando de oficio. Cumplió el animal en varas, pasando dos veces por el peto. Saludó tras parear Iván García.
Estuvo muy valiente el aragonés durante la faena, tragando delante de la cara del toro, donde no cesó su intentona hasta poder sacar varias tandas —especialmente al natural— muy meritorias. Bonito final a pies juntos para dar paso a una estocada trasera al segundo encuentro y dos golpes de descabello. Ovación tras aviso.

